Tenemos la palabra. Poesía y música dialogan sobre el escenario

El proyecto de Tenemos la palabra, ideado en 2015 por los poetas Rafael Espejo y Andrés Navarro, surge con un doble objetivo. Por un lado, y con la idea descentralizadora de La Barraca de Lorca como referente, se busca acercar la poesía a lugares distintos a los centros de las grandes ciudades, donde ya suele haber programación cultural de calidad. Y por otro, el de poner en diálogo dos disciplinas, la poesía y la música, que teniendo un origen y una historia comunes suelen operar en circuitos separados.

Durante su andadura Tenemos la palabra ha puesto en diálogo público a músicos como Nacho Vegas, Christina Rosenvinge o Sr. Chinarro, y a poetas como Yolanda Castaño, Elena Medel o Carlos Pardo.

Ahora este ciclo llega a CiudaDistrito con dos parejas de lujo. Josele Santiago y Ada Salas nos presentarán en mayo su espectáculo El lujo no es un objeto en los distritos de Latina, Hortaleza y Centro; y Soleá Morente -acompañada por el pianista Dr. Montañés- y Luis García Montero ofrecerán su espectáculo Tendrá que haber un camino en Chamartín, Villa de Vallecas y Latina en junio.

Cada acto quedaría constará de un pequeño debate entre los artistas y con el público, una lectura de poemas y un breve concierto.

EL LUJO NO ES UN OBJETO

ADA SALAS Y JOSELE SANTIAGO
Modera: Andrés Navarro

LATINA. CC. Paco de Lucía | 23 de mayo | 19.30 h
HORTALEZA. CC. Carril del Conde | 24 de mayo | 19.30 h
CENTRO. CC Puerta de Toledo | 25 de mayo | 19.30 h


ADA SALAS
nació en Cáceres en 1965. Con su primer libro, Arte y memoria del inocente (Cáceres, 1988), obtuvo el Premio Juan Manuel Rozas de Poesía. Licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Extremadura, es en la actualidad profesora de lengua y literatura en un instituto de Madrid. Su libro Variaciones en blanco (Hiperión, 1994) recibió el IX Premio de poesía Hiperión. En 1997 publicó La sed, y en el 2003 Lugar de la derrota. Es también autora de dos libros de ensayo: Alguien aquí (2005) y El margen. El error. La tachadura (2010). Su libro Esto no es el silencio (2008) fue reconocido con el XV Premio Ricardo Molina-Ciudad de Córdoba. En 2009 apareció la recopilación de su obra poética No duerme el animal (Poesía, 1987-2005). Ha publicado, junto con el pintor Jesús Placencia, Ashes to ashes (2010). Su obra ha sido recogida en numerosas antologías españolas y extranjeras.

JOSELE SANTIAGO es madrileño. En 1985 forma el grupo Los enemigos y tras ganar el concurso de rock Villa de Madrid la banda graba su primer LP, Ferpectamente, en 1986. Tras casi dos décadas de intensa actividad y una decena de discos, el grupo se separa en 2002 y Josele Santiago inicia su carrera en solitario. Fruto de esta nueva etapa son los álbumes Las Golondrinas, etcétera (2004), Garabatos (2006), Loco Encontrao (2008) y Lecciones de vértigo (2011). En 2014, se reúne con Los Enemigos para grabar Vida inteligente, un álbum con temas nuevos, a raíz del cual la banda realizará una gira de presentación. En 2017 vuelve al estudio para grabar un nuevo disco en solitario, Transilvania.

Tres décadas después de firmar sus primeros trabajos, Ada Salas y Josele Santiago se han convertido en referencias obligadas de la poesía y la música en España. No son, ni lo pretenden, autores temerarios ni vanguardia de ningún movimiento, pero su obra ha sabido preservar el compromiso entre instinto y destreza técnica, quedándose siempre al margen de la estridencia y el vaivén de las modas. Ambos encarnan a la perfección la máxima que dejó escrita Juan Gil-Albert: «El lujo no es un objeto, es un proceder».

TENDRÁ QUE HABER UN CAMINO

LUIS GARCÍA MONTERO Y SOLEÁ MORENTE, ACOMPAÑADA POR EL PIANISTA DR. MONTAÑÉS
Modera: Rafael Espejo

CHAMARTIN. CC Nicolás Salmerón | 21 de junio | 19.30 h
VILLA DE VALLECAS. CC Zazúar | 22 de junio | 19.30 h
LATINA. CC. Paco de Lucía | 23 de junio | 19.30 h



LUIS GARCIA MONTERO
nació en Granada, en 1958. Es Catedrático de Literatura Española. Entre sus libros de poemas pueden destacarse Y ahora ya eres dueño del Puente de Broklyn (1980), Tristia (en colaboración con Álvaro Salvador, 1982, Hiperión, 1989), El jardín extranjero (1983, Hiperión 1989), Diario cómplice (Hiperión, 1987), Las flores del frío (Hiperión, 1991), Habitaciones separadas (Visor, 1994), Completamente viernes (Tusquets, 1998), La intimidad de la serpiente (Tusquets, 2003), Vista cansada (Visor, 2008), Un invierno propio (Visor, 2011), Balada en la muerte de la poesía (Visor, 2016) y A puerta cerrada (Visor, 2017). Su poesía juvenil fue reunida en el volumen Además (Hiperión, 1994). Se le han concedido los Premios Federico García Lorca de la Universidad de Granada (1980), Adonais (1982), Loewe de Poesía (1993), Premio Nacional de Poesía (1994), Premio Nacional de la Crítica (2003), Premio de la Crítica de Andalucía (2008), Premio Poetas del Mundo Latino (2010) y Ramón López Velarde (2017). Se le ha concedido también la Medalla de Oro de Andalucía, el título de Profesor Honorario y Académico Ilustre de la Universidad de Mar del Plata y el nombramiento de Hijo Predilecto de Andalucía. Como ensayista ha publicado El teatro medieval. Polémica de una inexistencia (1984), Poesía, cuartel de invierno (1987, 1988, Seix Barral, 2002), ¿Por qué no es útil la literatura? (en colaboración con Antonio Muñoz Molina, Hiperión, 1993), Confesiones poéticas (Diputación de Granada, 1993), El realismo singular (Libros de Hermes, 1993), Aguas territoriales (Pre-Textos, 1996), Lecciones de poesía para niños inquietos (Comares, 1999), El sexto día. Historia íntima de la poesía española (Debate, Madrid, 2000), Gigante y extraño. Las Rimas de Gustavo Adolfo Bécquer (Tusquets, 2001), Los dueños del vacío (Tusquets, 2006), Inquietudes bárbaras (Anagrama, 2008), Francisco Ayala el escritor en su siglo (Los libros de la estrella, 2009), Un lector llamado Federico García Lorca (Taurus, 2016) y ediciones críticas de Federico García Lorca (Poema del cante jondo, Espasa Calpe, 1992), Rafael Alberti (Obras completas, Aguilar, 1988), Luis Rosales (El náufrago metódico, Visor, 2005) y Carlos Barral (Cuaderno de Metropolitano, Cátedra, 1997). Es también autor del libro de prosa narra­tiva Luna del sur (Renaci­mien­to, 1992) y de las novelas Impares, fila 13 (Planeta, 1996), escrita junto a Felipe Benítez Reyes, Mañana no será lo que Dios quiera (Alfaguara, 2009), una biografía novelada de Ángel González a la que se concedió el Premio del Gremio de Libreros al mejor libro del año 2009, No me cuentes tu vida (Planeta, 2012) y Alguien dice tu nombre (Alfaguara, 2014). Ha recogido selecciones de sus artículos literarios en los libros La puerta de la calle (Pre-Textos, Valencia, 1997), La casa del jacobino (Hiperión, Madrid, 2003), Almanaque de fabulador (Tusquets, 2003) y Una forma de resistencia (Alfaguara, 2012). Colabora habitualmente en prensa escrita (El País, Infolibre, etc.) y radio (Cadena Ser).

SOLEÁ MORENTE nació en Madrid, en 1985. Es licenciada en Filología Hispánica por la Universidad de Granada. Su carrera discográfica indaga en la herencia de la tradición flamenca de su familia (colaborando desde muy pequeña –a los seis años ya aparece en el disco Misa flamenca- con palmas, voces y coros en numerosos discos de su padre, Enrique Morente, y de su hermana, Estrella Morente), que alterna con influencias del pop rock alternativo. Así, tras varias colaboraciones con Los Evangelistas, de las que surgió el EP “Encuentros” (El volcán Música, 2013), en 2015 publicó “Tendrá que haber un camino” (Sony Music), su primer trabajo en solitario, con colaboraciones de La Bien Querida, Los Planetas y Lagartija Nick, y donde se incluyen composiciones póstumas de su padre. En su último y recientísimo “Ole Lorelei” (Sony Music, 2018), da un nuevo giro en su investigación y mestizaje de géneros musicales, que en este caso va de la psicodelia a la música popular, sin perder de vista el pop y el flamenco. Actualmente prepara un disco de poemas musicados en colaboración con Paco Ibáñez. En 2013 debutó como como actriz en la obra de teatro Yerma de Miguel Narros.

Soleá Morente y Luis García Montero superan la marca cultural de la que proceden sin desarraigarse de ella, es decir: sus obras oscilan entre el respeto a la tradición española de sus respectivas disciplinas artísticas, y un ánimo renovador que los convierte en creadores ciertamente genuinos: lírico pero sociológico él, flamenca pero rockera ella.

Y esta búsqueda expresiva trae moraleja: lo importante no es el lugar del que se parte ni el lugar al que dirigirse, sino el camino en sí. El descubrimiento que ocurre durante el viaje.

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