Amenaza suspendida
La historia del bloqueo de TikTok se remonta al verano pasado, cuando el ahora ex presidente Trump acusó a la plataforma de poner en peligro los datos de los usuarios estadounidenses que los abandonan disponible para el gobierno chino. Las acusaciones nunca se probaron, pero dieron lugar a una orden de congelación que TikTok solo pudo quedarse y retrasar recurriendo a la justicia. Ahora, TikTok y WeChat son libres de reanudar sus actividades sin que el decreto de Trump amenace su supervivencia como una espada de Damocles, pero el foco de atención de la administración estadounidense sobre su posición aún no se ha extinguido definitivamente.
Las pautas a establecer
La decisión de Biden tiene como objetivo establecer un procedimiento específico para determinar los riesgos que plantean las aplicaciones relacionadas con los gobiernos o las fuerzas armadas de países que pueden definirse como adversarios, incluida China. En particular, las agencias gubernamentales de EE. UU. Deberán trabajar en pautas para proteger al país de la recolección, venta y transferencia de datos de usuarios estadounidenses en el extranjero, y es sobre la base de estas orientaciones que el gobierno puede actuar con instrumentos legislativos o ejecutivos. En resumen, no es seguro que TikTok y WeChat puedan considerarse definitivamente fuera de peligro: el trabajo alentado por Biden podría llevar a las mismas conclusiones que Trump.
